MATERIALES

¿Qué hace a una fibra textil ecológica?
Todas las actividades humanas dejan una huella sobre el planeta y vestirse no es la excepción.   Nuestra sociedad produce, consume y desecha toneladas de prendas de vestir a diario y la humanidad enfrenta el reto de convertir la industria textil en un sector sostenible y amigable con el planeta.
Por ello nosotros apoyamos el uso de fibras ecológicas o sostenibles y un consumo responsable y racional.
Para que un tejido sea certificado como ecológico, en su proceso de producción debe generar el mínimo impacto ambiental posible.
Debe usar de forma racional los recursos naturales, consumir la mínima cantidad de energía y de agua, mantener las características naturales de la materia prima, reducir los procesos químicos y apostar por procesos físicos o mecánicos y utilizar elementos biodegradables y que no dañen la salud de los trabajadores y consumidores
Cada vez que usamos fibras ecológicas beneficiamos al ecosistema, a nuestra salud y a la sociedad.
En nuestras colecciones puedes encontrar estas fibras:

Algodón orgánico

Este algodón (no modificado genéticamente) crece de forma natural sin pesticidas o fertilizantes artificiales, y es procesado sin usar químicos tóxicos, lo cual significa que tiene menos impacto ecológico negativo en el planeta, en la salud de los trabajadores y además preserva la tierra para usos futuros.
Se calcula que el algodón convencional usa, en su cultivo, el 20% de pesticidas e insecticidas utilizados en el mundo y es blanqueado con compuestos dañinos antes de ser tintado con productos altamente contaminantes; todos ellos permanecen en los tejidos que después vestimos.
El algodón convencional modificado genéticamente genera pobreza, ya que los agricultores acaban siendo dependientes de los precios que marcan los productores de semillas y de productos para luchar contra las plagas, además de las pésimas condiciones en las que trabajan los recolectores, muchas veces adolescentes y niños.

Notarás la diferencia…

Cáñamo

Junto con la ortiga es la fibra más ecológica que existe.
Una planta que crece de forma natural sólo con el agua de la lluvia. Debido a su gran resistencia no es víctima de plagas por lo que no necesita del uso de plaguicidas ni insecticidas, una fibra que no contiene químicos nocivos ni contamina el suelo.
Tiene gran durabilidad por su resistencia y un gran poder absorbente, se seca rápido, no se encoge con el contacto con agua caliente y bloquea los rayos UV y UVB en casi un 95 %, por lo que no se decolora con el sol.
Es antibacteriana, resistente al moho y, al igual que el bambú, regula la temperatura, así que es igualmente útil para el invierno y el verano.

Versatilidad vegetal

Bambú

El bambú, una fibra ultra-suave con un delicado acabado satinado, es una planta de crecimiento espectacularmente rápido, que crece tan solo alimentado por el agua de la lluvia sin requerir de riego adicional, y de una gran resistencia a plagas y hongos, con lo que no necesita del uso de ningún insecticida ni pesticida en su cultivo.
Tiene características antibacterianas y fungicidas, con lo que, además de respetuosa con nuestra piel, hace que se mantenga más tiempo sin malos olores. Es un termo-regulador natural y además posee una construcción que facilita la transpiración y la sensación de frescor. 

Cierra los ojos y tócalo…

Fibra de leche

Es una fibra innovadora y saludable derivada de leche orgánica, de la que se extrae la caseína, su principal proteína, para realizar tejidos con un brillo y tacto parecidos a la seda.
Esta fibra posee propiedades antibacterianas y un gran nivel de absorción de humedad, con lo que permite respirar a la piel, además emite constantemente iones negativos con lo que mejora la calidad del aire y estimula la circulación sanguínea. 

¿Increíble no?

Lana ecológica

De elevada calidad, tejida bajo el respeto al medio-ambiente y los animales y con una trazabilidad total de la oveja al tejido.
La lana orgánica proviene de animales no sometidos a hormonas, esteroides, antibióticos, vacunas y cuya alimentación ha sido preservada de pesticidas, insecticidas y aditivos químicos.
Además en el procesado, hilado y tejido de la lana no se han utilizado agentes químicos dañinos y se ha minimizado el uso de energía y emisiones de CO2.

La exquisitez sostenible.

Seda ecológica

Como en las otras materias en el proceso de producción y procesado dela seda orgánica no se utilizan elementos químicos nocivos para la salud y el medio ambiente. A parte de esto la seda se extrae de los capullos abandonados por los gusanos con lo que se respeta la vida de esto animales.

Todo el brillo, la suavidad y la calidez de la seda pero respetuosa y amable.